Entrevista con Yolanda López
Artista multidisciplinar certificada en el método Zentangle®, ha practicado el dibujo desde muy joven. Sin embargo, fue durante la pandemia cuando comenzó a desarrollar con mayor profundidad su universo artístico, consolidando un lenguaje propio en el que fusiona el dibujo, la artesanía y la reutilización de materiales.
Forma parte del colectivo PescArt y es integrante del grupo Urban Sketchers Menorca. Ha participado en diversas exposiciones y desarrolla una producción artesanal que incluye abanicos, cuadros, joyería y otras piezas artísticas elaboradas a partir de residuos plásticos recuperados en las playas de Menorca, como fragmentos de neopreno, sombrillas, redes de pesca entre otros fragmentos de microplásticos.
Su proceso creativo parte de la experimentación con estos materiales, transformándolos en objetos únicos que combinan el detalle característico del Zentangle con una firme apuesta por la sostenibilidad. Paralelamente, imparte talleres de reciclaje creativo, donde comparte técnicas y promueve una mirada diferente sobre los residuos como recurso artístico.
Actualmente continúa investigando nuevas posibilidades de transformación de materiales reciclados, ampliando su colección de obras y explorando nuevas aplicaciones tanto en su práctica artística como en su labor docente.
A través de sus creaciones reivindica, desde una perspectiva positiva y comprometida, el valor de la reutilización y el poder del arte como herramienta de sensibilización frente a la creciente contaminación marina y terrestre.
Para comenzar, ¿podrías explicarnos brevemente tu trayectoria artística?
A raíz de la pandemia de COVID-19 dejé de trabajar y comencé a dedicarme al dibujo mediante el método Zentangle®. Esta técnica de dibujo meditativo combina arte y meditación. Fue creada en 2004 por Rick Roberts y Maria Thomas, y consiste en crear imágenes abstractas a través de patrones repetitivos llamados tangles.
Debido a estas circunstancias, me sentí motivada a certificarme en esta metodología y decidí comenzar a impartir clases para compartir esta técnica con otras personas.
¿Cuándo surgió tu interés por el arte y qué contexto o experiencias influyeron en tu desarrollo artístico?
Siempre me han fascinado los artistas y su capacidad de crear belleza con sus manos, en especial los ilustradores. Siempre me ha gustado dibujar pero nunca me había considerado artista. Pero es gracioso porque ahora desde la madurez echando la vista atrás veo que el dibujo ha sido una constante en mi vida y no hago más que encontrar cuadernos con dibujos y bocetos de productos que hice desde bien joven. Me imagino que es el síndrome del impostor. Creo que mi madre ha sido una influencia en el mundo creativo porque si bien ella no dibujaba, siempre estaba creando cosas a través de la costura, la restauración, ganchillo, etc. Mis referentes en cuanto ilustración podrían ser Ana Jarén, Beatrix Potter, Mr Doodle, Hattie Stewart y por supuesto Maria Thomas y Rick Roberts (creadores del Método Zentangle). Cabe destacar que en su momento tomé clases de dibujo y pintura al óleo, aunque debo decir que gran parte de mi aprendizaje ha sido autodidacta.
Por otro lado, más que los paisajes o las composiciones tradicionales de bodegón, siempre me ha atraído la figura humana. Los retratos, en particular, me fascinan por su capacidad de transmitir emociones y captar la atención del espectador. También ha sido muy importante entrar en el mundo de la acuarela en Menorca de la mano de Magda Triay. A través de sus clases conocí el grupo Urban Sketchers Menorca, con quienes salimos a dibujar por distintos lugares de la isla cada dos semanas. Esta práctica me ha permitido desarrollar una faceta artística que me ayuda a combinar dos de mis principales intereses: por un lado, el lenguaje abstracto y meditativo del Zentangle, y por otro, la observación directa de la realidad a través de bocetos de paisajes, espacios urbanos y retratos. Esta fusión entre lo abstracto y lo figurativo es una de las características que más define mi trabajo actual.
¿Por qué crees que es importante enlazar los residuos plásticos con el arte?
A mí me parece que es fundamental el uso del reciclaje para el arte, porque se matan dos pájaros de un tiro. Por una parte, tenemos muchos residuos plásticos que pueden servirnos como materia prima en lugar de acabar en la basura. Y, por otra, el hecho de utilizar materiales que no son nuevos y que, además, no han sido pensados para crear arte, te obliga a ser más ingenioso y a experimentar mucho más con todo el proceso.
Por lo tanto, el resultado es mucho más enriquecedor, porque te hace experimentar y pensar cómo idear tu pieza artística en cada una de sus fases, resolviendo los problemas que van surgiendo en cuanto a su funcionamiento y elaboración. A mí, personalmente, todo lo que tenga que ver con la experimentación me gusta, porque hace que cada resultado se convierta en un reto.
¿Cómo aparecen tus primeras experimentaciones con el plástico reciclado?
Las primeras piezas que elaboré fueron una serie de marcos de pequeño formato para enmarcar mis dibujos realizados mediante la técnica del Zentangle. Las teselas de Zentangle son de 9 x 9 cm y encontrar marcos que se ajusten a estas dimensuones es muy dificil, así que decidí construirlos yo misma utilizando materiales usados.
Para ello diseñé una estructura a base de cartón reciclado, que rellené con redes de pesca.. Además, incorporé una pequeña ventanita transparente que permitía ver el interior del marco y apreciar los materiales reutilizados que formaban parte de la pieza. La sujeción del cristal la conseguí con tiras de neopreno de trajes de buceo viejos. Mi intención era crear un objeto que fuera más allá del típico souvenir y que no terminara desechado al poco tiempo. Buscaba elaborar una pieza artística y duradera, capaz de poner en valor el reciclaje y de perdurar en el tiempo.
Posteriormente comencé a desarrollar una colección de abanicos pintados a mano utilizando la tela de sombrillas recicladas. Cada abanico iba acompañado de una funda confeccionada con el mismo material, creando un conjunto coherente y completamente realizado a partir de materiales recuperados.
Actualmente estoy trabajando en una nueva colección de joyas elaboradas con neopreno reciclado, al que incorporo telas procedentes de parasoles usados. Sobre estas superficies dibujo a mano diseños inspirados en la técnica del Zentangle, combinando la reutilización de materiales con un lenguaje artístico personal y explorando nuevas posibilidades creativas dentro del arte sostenible.
¿Cuál es la conexión con el colectivo de Pescart?
Conocí el proyecto PESCART mientras trabajaba como administrativa en la oficina de la Fundación Menorca Preservation. Desde el principio me llamó la atención la iniciativa y tuve interés en formar parte del grupo de artesanos que colaboraban en el proyecto.
Por ello, comencé a investigar qué materiales reciclados podía incorporar a mi trabajo artístico y cómo integrarlos en mi universo creativo, basado en la técnica del Zentangle. Ese proceso de búsqueda y experimentación me permitió descubrir nuevas posibilidades de creación, combinando el reciclaje con mi lenguaje artístico y desarrollando piezas que mantienen mi identidad como artista al tiempo que promueven la reutilización de materiales.
¿Cómo crees que se podría visibilizar el arte a través del reciclaje en Menorca?
Considero que actualmente en Menorca se está apostando cada vez más por incorporar materiales reciclados en la decoración de las fiestas populares, como ocurre, por ejemplo, con la elaboración de banderines. Sin embargo, creo que para conseguir una mayor implicación de la ciudadanía es importante ofrecer algún tipo de incentivo que anime a las personas a participar en este tipo de iniciativas.
Una propuesta interesante podría ser la creación de un concurso creativo relacionado con el reciclaje. Este tipo de iniciativa invitaría a la población a experimentar con materiales reutilizados y a desarrollar proyectos artísticos de carácter colectivo, favoreciendo además la participación de vecinos y vecinas de los diferentes pueblos de la isla. Más allá del resultado final, el propio proceso creativo contribuiría a generar conciencia sobre la importancia de reutilizar materiales y cuidar el entorno.
Comento esta idea porque, al ser de Pamplona, conozco experiencias similares que han tenido un gran impacto. Un ejemplo es el concurso del cartel anunciador de las fiestas de San Fermín, en el que puede participar cualquier persona empadronada. Posteriormente se selecciona una obra ganadora que se convierte en la imagen oficial de las fiestas, lo que genera una gran participación, ilusión y sentimiento de pertenencia.
Creo que trasladar una iniciativa de este tipo al ámbito del reciclaje artístico en Menorca podría ser una excelente forma de fomentar la creatividad, reforzar el compromiso ambiental y utilizar el arte como herramienta de sensibilización y cohesión social.
¿De qué manera has participado en la creación d’actividades artísticas dentro del proyecto PescArt Menorca?
He participado en varias ocasiones, tanto como tallerista como participante, en los talleres promovidos por PESCART. Algunos de ellos me han resultado especialmente útiles para potenciar mi negocio como artesana y comerciante, ya que me han permitido adquirir nuevos conocimientos y herramientas aplicables a mi actividad.
Además, participé en la exposición colectiva celebrada el 11 noviembre 2025 en el Espacio Cultural de San Diego, en Alaior. Esta muestra reunió a diversos artistas procedentes de todas las Islas Baleares que desarrollan su obra artística a partir de materiales reciclados, poniendo en valor el reciclaje como medio de expresión creativa.
¿Podrías explicarme algunos de los talleres que has desarrollado dentro del proyecto PescArt?
He impartido talleres de reciclaje creativo en diversos lugares de Menorca, como Santo Tomás, Associación Thalassa de Es Castell y Ciutadella. La metodología que suelo seguir comienza con una breve presentación de mi trayectoria personal y profesional, explicando cómo llegué a trabajar con materiales reciclados y cuál es mi experiencia en este ámbito. A continuación, muestro algunas de las piezas que he creado utilizando materiales recuperados, con el objetivo de inspirar a los participantes y demostrar las posibilidades creativas que ofrecen estos recursos.
Después de esta introducción, pasamos a la parte práctica, donde propongo la realización de una pieza sencilla que pueda elaborarse durante el tiempo del taller. En ocasiones realizamos una obra colectiva y, en otras, cada participante crea un objeto que puede llevarse a casa.
En los últimos talleres, por ejemplo, elaboramos llaveros con red de pesca reutilizada combinada con la técnica del macramé. En otra ocasión confeccionamos pequeños tapices utilizando diferentes materiales reciclados. Hay que tener en cuenta que los talleres tienen una duración máxima de dos horas, por lo que el tiempo es limitado. Aun así, resultan muy útiles para dar a conocer nuevas técnicas y demostrar el potencial creativo de los materiales reciclados.
De hecho, una de las experiencias más gratificantes ha sido comprobar el entusiasmo que despiertan estos talleres. En las últimas ediciones, muchas personas se sintieron tan inspiradas que nos pidieron llevarse materiales para seguir creando en casa. Muchas se llevaron redes de pesca, trozos de sombrillas y otros materiales reutilizados para continuar experimentando por su cuenta.
Creo que ese es uno de los mayores logros de estos talleres: despertar la curiosidad y la creatividad de personas de todas las edades, desde niños y jóvenes hasta adultos y familias, fomentando una nueva mirada hacia los residuos y promoviendo una mayor conciencia ambiental a través del arte.
Por Camila Giusto Olavarria. Junio 2026
